martes, 20 de octubre de 2015

MI HIJO AMADO ¿DONDE ESTÁS?

          Esta belleza de muchacho eres tú mi hijo amado! naciste el 12 de septiembre de 1979 a las 8 de la mañana, después de un embarazo y un parto dificilisimo, al asomar tu cabecita al mundo ya llorabas, no necesitaste los azotes que suelen dar las madronas a casi todos los bebes para hacerlos llorar.
Tus primeros tres años fueron muy difíciles para ti y para mi, pues solo parabas de llorar cuando estabas en mis brazos y si yo no cerraba mis ojos. Supongo que necesitabas que yo siempre estuviera alerta, para mi era una desesperación porque no entendía lo que te ocurría, hoy creo tener la respuesta, creo que el mundo y lo que tenias que vivir te aterrorizaba.
A los tres meses pasaste una neumonia que te supuso un mes en el hospital, a consecuencia de eso solo te pude amamantar esos tres meses, pues no me dejaron contigo y la leche se retiró de mis pechos en esos días, mi corazón se rompía cada vez que te miraba a través del cristal y siempre llorabas, el día de reyes me dejaron cogerte un buen rato y mientras te tuve entre mis brazos no lloraste ni un momento, me harté de abrazarte y besarte y después cuando se acabó el tiempo salí llorando con el corazón roto como todos los días, ese fue nuestro regalo de reyes de ese año, el dejarnos un rato de contacto.
El día que llegué al hospital y me dijeron que ya te podía llevar conmigo lloré pero de alegría, nos fuimos a casa y todo otra vez igual mientras tu estabas en mis brazos dormías plácidamente y si te soltaba en la cuna te despertabas y otra vez a llorar hasta que te volvía a coger, yo me desesperaba porque tenia tres hijos más y mucha faena por hacer y una de dos o hacia mis quehaceres oyéndote llorar o tenía que hacerlo todo contigo en brazos, optaba por cogerte porque tu llanto me desesperaba, al cumplir el año te llevé a la guardería, las monjitas no  te querían coger porque solo cogían niños de esa edad si la mamá trabajaba fuera de casa, pero les conté mi desesperación y que quería probar a ver si estando con más niños tu hacías un cambio y a demás porque yo estaba al limite de mis fuerzas y tenía que relajarme aunque fueran unas horas porque temía volverme loca con tanta presión y cometer alguna tontería, se apiadaron de mi y te aceptaron, los primeros días fue duro pero poco a poco te fuste acostumbrando a estar en la guardería jugabas y venías más cansado yo os daba la cena a todos y en cuanto tu te dormías yo me ponía en la cama también porque tenía que aprovechar tu sueño para dormir yo porque mientras estabas despierto yo tenía que estar despierta contigo, poquito a poquito fui recuperando mis nervios y tu fuiste cambiando, dormías más llorabas menos y jugabas, conforme ibas creciendo empece a sufrir porque veía que te gustaba todo lo peligroso, menos mal que los otros tres eran mas tranquilos porque tu eras un torbellino iperactivo, pero por otro lado me daba más miedo aún cuando te veía quieto, porque estar quieto era signo de enfermedad.
Cuando tenías dos años y medio por culpa de la pediatra estuviste a las puertas de la muerte, te llevé a la pediatra con fiebre alta y me dijo que no me preocupara que tenias paperas y varicela, a los dos días te volví a llevar porque la fiebre no te la podía bajar ni metiéndote en agua fría, así que le dije que mi niño tenía que tener algo más grave puesto que tus hermanos también tenían varicela y les bajaba la fiebre pero a ti no, la señora me despacho diciéndome que el medico era ella y no tenías nada más, me fui a casa y al séptimo día de empezar con la fiebre  ya no me abrías ni la boca ni los ojitos así que muy asustada la hice venir a casa y le dije que o me daba un volante  urgente para el hospital o me marchaba sin nada pero que yo conocía bien a mi hijo y tenia que tener algo mucho más grave, así que ella me negó el volante y yo salí corriendo para el hospital de San Juan de Dios. 
Cuando llegué te empezaron a reconocer y el medico se volvió a mi y me dijo; hay madres que tendrían que estar colgadas, yo empece a llorar y le pregunté que quería decir con eso, aunque estaba claro a que se refería, su contestación fue que mi hijo estaba más muerto que vivo por no llevarte antes, entonces llorando le explique todo desde que empezaste con la fiebre, el me pidió perdón y me dijo que tenia que reunir a su equipo urgentemente y estudiar tu caso para ver que se podía hacer, pero que no me podía asegurar tu vida, todo fue carreras de ese bendito medico con el que tuve la ventura de dar, porque se preocupó e hizo todo por salvarte de la muerte.
Al ratito el medico volvió y me dijo; señora venga conmigo y yo contigo en los brazos le seguí, nos llevó a una habitación donde ya esperaba una enfermera, siguiendo sus instrucciones te dejé  en la cama y salí de la habitación, espere en el pasillo hasta que me dejaron entrar de nuevo, entonces el doctor me explicó lo que iban a intentar porque era lo único que se le ocurría en el estado que estabas, te tenían que poner antibiótico pero como no tenias defensas ninguna el mismo antibiótico te mataría, así que la prueba era coger un complejo de defensas y ponértelo antes de cada antibiótico para lo cual te pusieron una vía para evitar pinchazos, cada hora a partir de ese momento venía el medico con una enfermera yo no se de cantidades  supongo que debieron empezar con cantidades muy pequeñas y a tiempo corto esas primeras 24 horas, después cada cuatro horas y así fue alargándose hasta el quinto día yo a tu lado sin atreverme a cerrar los ojos por temor al desenlace y rezando pidiendo a dios que te dejara vivir y me llevara a mi, ese bendito quinto día te vi abrir los ojos y no podía parar de dar las gracias y llorar de alegría, poco a poco fuiste recuperándote y llegó el momento del alta medica y con el informe de este doctor pude haber denunciado a la pediatra, pero no lo hice tu ya estabas vivo y recuperado, para que serviría la venganza? me conformaba con ir y decirle que no le haría denuncia si se comprometía a no ser tan prepotente con nadie más, ella estaba blanca me dio las gracias y ahí acabó esta historia.
Fuiste creciendo con la vigilancia y el cuidado constante que te crea el tener un hijo frágil aunque fuerte a la vez pues de todas salías, te apunte a deportes y  elegiste atletismo porque estaban tus primos y tu tío, entre cuatro y seis años no recuerdo bien la edad competiste en un campeonato y quedaste cuarto después de caer al principio de carrera, la remontada que hiciste me demostró que tus pulmones y tu sistema inmunologico estaban muy restablecidos, y lloré de alegría por ese hijo que me tenía siempre viviendo asustada, a partir de entonces fui perdiendo el miedo a perderte aunque te sobreprotegia yo y toda la familia, a todo esto eras un niño muy cariñoso, alegre y muy listo, te fuiste convirtiendo en un joven estupendo, te encantaba hacer manualidades y siempre tenías un regalo para mi.
Estudiaste mantenimiento industrial eléctrico, tenías una novia que a mi me gustaba porque era una buena nena tenias buenos amigos y un trabajo que te ganabas bien la vida, en todos los trabajos te querían y yo me sentía orgullosa de ti, eras respetuoso con con todos simpático y un poquito payasito, tengo muchas anécdotas y vivencias en mi recuerdo, por como eras nunca entendí el cambio que fuiste haciendo poco a poco, empezaste a quejarte de tu novia a salir por las noches y cuando tu hermana se fue a Italia quisiste independizarte con la excusa de cuidarle el piso, a mi no me gustaba la idea pero eras mayor de edad y te tenía que dejar volar, no puedo saber que se estaba cociendo en tu cabecita pero lo que veía no me gustaba tus cambios de actitudes me pusieron en guardia y pedí a tu hermana que me diera un poder para vender su piso ya que ella no tenía intención de volver, esto lo hice con el único fin de hacerte volver a casa porque estaba verdaderamente preocupada por ti y por la vida que mi intuición de madre me avisaba que estabas haciendo.
por tanto cuando conseguí vender el piso conseguí que tu volvieras pero la convivencia ya no era la de antes, desaparecías fines de semana enteros sin una llamada y yo vivía en vilo hasta que te veía entrar por la puerta, entonces te reprochaba tu conducta, me jurabas que no lo volverías a hacer pero volvía a pasar una y otra vez, tus amistades cambiaron y tus actitudes en casa también hasta el punto que me hice un nudo en el corazón para no caer con tus zalamerías y promesas que no cumplías además de tener que solucionarte los problemas que tu mismo te creabas y te dije que si querías vivir en casa tenias que cambiar y ser el hijo que eras antes y que si no te fueras, así que decidiste irte a ver mundo, yo lloraba a diario pidiendo a dios que te hiciera ver que no era el camino y regresara aquel hijo que era bueno, noble, inteligente, amoroso y respetuoso, yo hablaba contigo siempre que podía por teléfono algunas veces me llamabas tu queriendo tranquilizarme y otras te llamaba yo queriendo saber si estabas bien, aún persistía en ti el respeto y el amor que me tenías, estuviste todo un año fuera recorriendo mundo como tu lo llamabas tu coche te lo dejaste abandonado en un pueblo de Andalucía, tu sabes que yo os enseñé a ser responsables, pero esa asignatura no la aprobabas en todos los campos mas bien en muy poquitos porque has sacado el gen de tu padre no tan agudo pero está ahí, en fin que como sabes me toco a mi moverme para solucionar el tema para que en el futuro no te trajera problemas, como sabes de esto me entere al cabo de un tiempo de volver las navidades del 2005 llegaste unos días antes con una perrita que me presentaste como Maya y una pinta de pordiosero que me hizo caer el alma a los pies, pero al mismo tiempo feliz de verte y poderte abrazar, no se con quien estuviste ese tiempo ni como ni donde, ni que te hicieron o que te dejaste hacer, yo lo único que vi es que estabas trastornado que decías muchas cosas incoherentes y con mucha rabia, yo pedía a dios que pusiera palabras en mi boca que pudieran hacerte relajar y sirvieran para amansar esa furia que traías, atacabas a todos menos a mi como una fiera herida pero prepotente, con los que mas te cebabas era con tu padre y tus hermanos mayores, yo quería hacerte callar porque me dolía mucho verte así pero también que atacaras de esa forma a tus hermanos, fue un día de navidad muy amargo para mi, me sentía destruida por la pena de ver que mi deseo de una familia feliz  cada día lo veía mas lejano, por mas charlas y mas cuidados que te daba mas te ibas creciendo en tu locura, así que otra vez tuve que hacerme un nudo en el corazón y decirte o cambias tu actitud o te vas, yo no te voy a soportar este comportamiento en mi casa, y te fuiste.
Pero por fortuna no te fuiste lejos, estabas en un local donde os reuníais los jóvenes y te dejaban dormir allí, eso me permitía seguir tus pasos de lejos sin que te dieras cuenta, esperando que un día te dieras cuenta y poder rescatarte de ti mismo, el sábado santo de 2006 yo tuve un palpito de que algo te pasaba y mis pies me llevaron a buscarte, te encontré en el local tirado en un camastro como un fardo y al verme me pediste ayuda, te llevé para casa te duché te di di de comer y te acosté, me pediste que me quedara a tu lado y lo hice, cuando creí que te habías dormido me fui a levantar y te agarraste a mi pidiéndome que no te dejara que estabas muy malito, yo te dije! vístete y vamos al medico, pero no podías moverte así que me asuste, llamé a gritos a tu padre para que se quedara contigo y me fui a buscar al medico, traje al medico conmigo y al verte y reconocerte llamó al samur, te llevamos al hospital y del hospital fuiste derivado al psiquiátrico y aunque tu no te querías quedar te convencí prometiéndote que estaría contigo todas las horas que me permitieran estar a tu lado, pero que te tenías que quedar por tu bien, sabes que cumplí mi promesa y estuve todos los días mañana y tarde a tu lado durante los tres meses que estuviste ingresado, era feliz porque te veía recuperarte día a día aunque diagnosticado de bipolarismo, a causa del daño celular que te produjeron las sustancias que ingeriste, di gracias a dios porque otra vez ganamos la partida a la muerte.
todo esto te lo cuento porque no se donde estás ni como estás desde que desapareciste en marzo del 2014 y no te he podido encontrar a pesar de hacer todo lo posible hasta ir al programa de televisión de Paco Lobaton (quien sabe donde) con el único propósito de saber si si estás bien, y que sepas que siempre estaré esperándote con los brazos abiertos para darte el amor tan grande que tengo para ti, no me rendiré nunca siempre te buscaré y nunca perderé la esperanza de que dios te devuelva la cordura, que tengas un momento de claridad en tu mente y vuelvas a casa.
por eso te escribo por si entras en Internet y por casualidad lo lees que sepas que yo nunca tirare la toalla por recuperarte.. TE QUIER MI AMOR y te añoro muchísimo. Si algún día apareces yo seré la madre más feliz de la tierra....
Escrito: T.P.G                

 

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